MEDIOCRADIDAD
Te dejo esta reflexión muy actual, que toca
una de las batallas más silenciosas y universales que enfrentamos todos los
días: esas pequeñas concesiones cotidianas con la mediocridad que, poco a poco,
van endureciendo el corazón hasta que terminamos justificando lo que antes
habríamos rechazado.Hay
una frase especialmente certera:
"Cuando uno no vive como piensa, acaba
pensando como vive". Ese ciclo de autoengaño gradual, en el que vamos
deformando la verdad para que encaje con la comodidad de nuestra vida, es mucho
más común de lo que reconocernos. También es muy reveladora la forma en la que
la sociedad suele seleccionar qué errores considerar "graves",
ignorando por completo la indiferencia, la injusticia cotidiana o la falta de
cuidado por los demás como si no tuvieran ningún peso moral.