martes, mayo 19, 2026

Familia


 Los cambios en el ámbito familiar son evidentes, y es importante considerar que estos cambios no son tanto fruto de una búsqueda de mejor relación en el entorno familiar como de la adaptación a los nuevos elementos presentes, tanto de relación personal como en el ámbito social y global. El control de la sexualidad y las nuevas técnicas de reproducción, la permisibilidad ambiental, el nuevo papel de la mujer en la sociedad, la secularidad de las costumbres, el pluralismo social y religioso, la llamada sociedad del bienestar que reemplaza con éxito las funciones que durante siglos ha venido ejerciendo la familia, la pluriformidad de los modelos familiares han supuesto graves tensiones para la familia tradicional y para su papel socializador.

La familia se ha revalorizado como lugar de encuentro y aceptación en medio de una sociedad confusa y conflictiva; esto significa que se está revalorizando el grupo familiar como proveedor de apoyo y de identidad, por medio de una profunda diversificación de formas familiares, de un cambio en las relaciones de poder y, por ende, en las relaciones que se establecen entre los miembros.


Hay que reconocer que hay padres que se sienten desbordados por causa de estrategias educativas equivocadas, por falta de autoridad y por cierta incapacidad de establecer límites definidos par sus hijos. Hoy el mundo familiar tiene, sobre todo, un carácter emocional y afectivo; se ha ganado en capacidad para colmar de afecto a sus miembros, puesto que el núcleo familiar es el único lugar donde  sus miembros son valorados y queridos en todas las facetas de su ser, frente a la polarización  que experimenta el individuo en cada uno de los ámbitos externos  en los que interactúa.  La familia es el ámbito donde las personas pueden protegerse frente a las experiencias , mediáticas o  no, procedentes del mundo global.

El punto de vista ideológico y religioso es un campo donde la familia ha reducido su influencia. Sobre temas políticos y religiosos se habla poco en la familia; existe como un pacto de no molestar. La tolerancia, el respeto y la libertad de expresión han copado el espacio anteriormente dedicado a temas ideológicos y religiosos.


Este aspecto ha influenciado notablemente la relación entre padres y adolescentes o jóvenes. La democratización de la familia, la mejora de la educación de los padres, la mayor permisividad social, ética y familiar y los propios valores asumidos han influenciado este cambio. A diferencia de la juventud  anterior, que buscaba salir del hogar cuanto antes, la de ahora se instala confortablemente en él y no tiene prisa de abandonarlo.

Hasta hace poco, los padres en el plano de los valores enseñaban a sus hijos lo que ellos habían aprendido de los abuelos; las nuevas generaciones asimilan valores a través de amigos y compañeros por medio de nuevas tecnologías de la  comunicación, la televisión, la música, internet, bajo la influencia de corrientes y modas efímeras.

 A esto se une la dejación de los padres de sus deberes educativos ante lo complejo de los desafíos que sobrepasan sus capacidades, por cansancio o por la perniciosa actitud de quienes buscan mantenerse jóvenes dejando de lado sus compromisos y deberes con sus propios hijos.

En conclusión, los niños y adolescentes crecen, en la mayoría de las familias, sin la experiencia del valor religioso como referencia existencial.


¡Si tienes una inquietud sobre este tema y quieres compartir o hacer alguna pregunta,    PUBLICAR UN COMENTARIO!

Seguidores

Entradas populares