3. Hacer un momento de silencio interior recordando lo que se leyó situaciones,personajes, palabras.
b) Se "mastica" o "rumia" el texto,
permitiendo que las palabras se asienten en el corazón. Se responde a la
pregunta: ¿Qué me dice el texto a mí? Es un diálogo personal con Dios para
aplicar la Palabra a la propia vida.
4. Se responde a Dios con el corazón, movido por el Espíritu
a) Nos preguntamos ante Dios: ¿Qué conversión y
acción me invita el Señor? Es un encuentro más profundo con Dios, dejando
que su presencia y su mensaje inspiren una nueva forma de vida y acción.
b) Haciendo un compromiso que brote de este encuentro con
el Señor. Es el salto a la vida. Animado e invadido por la Palabra, regresa a
la vida con otra actitud.
Para concluir elegir una frase para memorizar y dar gracias