Vivir en Fidelidad I
Dios es un Dios fiel, un Dios
que cumple la promesa divina y que nunca nos abandonará.
Dios no solo quiere ser un
Dios para nosotros, sino que también quiere ser Dios con nosotros. Esto sucede
en Jesús de Nazaret, que anda con nosotros, que habla con nosotros, y muere con
nosotros.
Al dejarnos, Jesús nos dice:
“No os dejaré solos, os enviaré el Espíritu Santo”. El Espíritu de Jesús es
Dios dentro de nosotros. Dios nos da el Espíritu divino para que podamos vivir
una vida semejante a la de Dios. El Espíritu es el aliento de Dios. Es la
intimidad entre Jesús y su Padre. Es la comunión divina. Es el amor de Dios
actuando entre nosotros.
Por medio de nuestras vidas
hemos de revelar, hemos de revelar la fidelidad de Dios al mundo.
El mundo no le interesa ni la
verdad ni la fidelidad porque no sirven para adquirir éxito, popularidad y
poder.

