Vivimos en la sociedad del cansancio (Byung-Chul Han)
Ya no son, como antes , solo las estructuras externas las que nos oprimen; ahora es el propio sujeto quien se exige cada vez más, en nombre de la eficacia, la realización personal, las exigencias institucionales , la productividad y el éxito.
Solo seremos testigos de Dios si nos dejamos amar y amamos. "Siempre trabajas y moviéndote de un lado al otro sin parar , nunca te has detenido y me has mirado a los ojos".
El descanso verdadero sólo lo puedo encontrarlo cuando soy capaz de poner nombre a mi insatisfacción, a mis molestias corporales, mi desgaste, no dormir bien y mi desaliento , aquello que me hace pasarlo mal, delante de Dios, de mi mismo y a las personas que en verdad pueden ayudarme.
Si me esfuerzo, en verdad, por encontrar caminos seremos, sobrios y novedosos de paz: una relación de amistad, un silencio orante prolongado, hacer gestos que transformen lo ordinario en comunión, dibujar, tocar la guitarra, escribir dando voz a los que está dentro, un filme interesante, una visita a un familiar, un cafe entre amigos, simplemente parparse , respirar profundo y mirar alrededor viendo los detalles que el amor me regala y el descanso nos envuelve.(Mt 6,28)
Dejémonos conducir por el buen pastor que nos hace descansar (Sal 23)
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