La acción o el conjunto de actividades con las que la Iglesia continúa la misión de Jesucristo, actuando como "buen pastor" para acompañar, cuidar, curar y proteger al Pueblo de Dios. Se centra en la evangelización, la celebración sacramental y la caridad, involucrando tanto a sacerdotes como a laicos.
· La Pastoral en estos últimas décadas
Tres documentos han marcado la orientación pastoral eclesial durante las últimas décadas (1965,1975,2013) Gaudium et spes, Evangelii nuntiandi y Evangelii gaudium.
En la Evangelii gaudium hay dos expresiones muy significativa: Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo (EG 27) y la salida misionera es el paradigma de toda la Iglesia (EG 15), son como las palabras claves que nos indican que la conversión y la misión renuevan la Iglesia. Y podemos añadir esta concepción profunda del Papa Francisco sobre la tarea pastoral se comprende mejor desde las periferias, por eso hay una importante conexión entre evangelización y promoción humana, que necesariamente debe expresarse y desarrollarse en toda acción evangelizadora (EG 178).
· Los desafíos pastorales en la actualidad según EG 50-70
ü Hay una idolatría del dinero, que gobierna el mundo en vez de servir al ser humano (EG 55-58)
ü Estamos en medio de una fuerte indiferencia relativista (EG 61-62)
ü Surgen nuevos movimientos religiosos de espiritualidades difusas (EG 63)
ü Aumenta la secularización (EG64-65)
ü Fuerte crisis de la familia (EG 66)
ü Individualismo posmoderno o “liquido” (EG 67)
ü Problemas en la relación fe – cultura(s) (EG 68-70)
ü Desafíos de la cultura urbana (EG 68)
ü Creciente polarización ideológica
ü Avance acelerado y descontrolado de las nuevas tecnologías
ü Invasión del mundo digital en la comunicación.
ü La acelerada movilidad del trasporte.
· Frente a estos desafíos es imprescindible no abandonar la reflexión, el discernimiento, tomar en serio la tradición de la Iglesia y muy en especial la realidad, poniéndolas a dialogar con ella . Acortar la distancia entre teología y pastoral, fe y vida, entre reflexión creyente y vida creyente.
Las dificultades y crisis de nuestro pueblo tienen un valor hermenéutico que nace del misterio de la encarnación. Hoy no vivimos solo en una época de cambios sino en un verdadero cambio de época. Es necesario que nuestro compromiso cristiano sea pleno e integro: evangelizar educando y educar evangelizando. En una acción común que se encarna en el aquí y ahora en un compromiso y equilibro entre celebración de los sacramentos y acción social.
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