Aquí está la diferencia:
Aprenderse los nombres de las personas con las que nos relacionamos y tratarlos por su nombre.
Conocer los gustos ajenos y procurar complacerlos.
Pensar , por principio, bien de todo el mundo.
Tener la manía de hacer el bien, especialmente a los que pensamos que no se lo merecen.
Sonreír. Solamente sonreír.
Multiplicar el saludo.
Visitar a los enfermos, sobre todo los crónicos.
Prestar libros , aunque alguno no los devuelva. Tú devuélvelos.
Olvidar las ofensas.
Aguantar a los pesados.
Tratar con todos. Conversar con los sordos son ponerse nervioso.
Contestar, siempre que sea posible.
Entender a los ancianos.
Recordar las fechas importantes de los amigos y conocidos.
Hacer regalos pequeños que no crean obligación.
Ser puntual.
Se propagador de buenas noticias y de lo positivo comentado de los otros.
No contradecir por sistema a todo el que h abla contigo.
Exponer razones sin avasallar
Mandar con tono sereno. Nunca GRITAR
Corregir de modo que se note que te duele hacerlo.
sábado, abril 16, 2011
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