sábado, abril 16, 2011

Aquí está la diferencia:


Aprenderse los nombres de las personas con las que nos relacionamos y tratarlos por su nombre.

Conocer los gustos ajenos y procurar complacerlos.

Pensar , por principio, bien de todo el mundo.

Tener la manía de hacer el bien, especialmente a los que pensamos que no se lo merecen.

Sonreír. Solamente sonreír.

Multiplicar el saludo.

Visitar a los enfermos, sobre todo los crónicos.

Prestar libros , aunque alguno no los devuelva. Tú devuélvelos.

Olvidar las ofensas.

Aguantar a los pesados.

Tratar con todos. Conversar con los sordos son ponerse nervioso.

Contestar, siempre que sea posible.

Entender a los ancianos.

Recordar las fechas importantes de los amigos y conocidos.

Hacer regalos pequeños que no crean obligación.

Ser puntual.

Se propagador de buenas noticias y de lo positivo comentado de los otros.

No contradecir por sistema a todo el que h abla contigo.

Exponer razones sin avasallar

Mandar con tono sereno. Nunca GRITAR

Corregir de modo que se note que te duele hacerlo.